Los peluches de elefantes se originaron a finales del siglo XIX en Europa, donde los muñecos de animales cosidos a mano eran un lujo exclusivo para los niños de la aristocracia. Los elefantes, símbolo de "fuerza y sabiduría", ganaron popularidad. El lanzamiento en 1903 de versiones producidas en masa por fabricantes alemanes los puso al alcance de las familias comunes. Cabe destacar que las tribus africanas aún utilizan elefantes hechos a mano en sus ritos de iniciación, preservando así lazos culturales centenarios.